51 años del Clásico Solteros vs Casados en la Colonia Francisco I Madero
- Maritza Villegas
- 31 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Miércoles 31 de diciembre de 2025.
La colonia Francisco I Madero, nacida tras el paso devastador del Ciclón Hilda en 1955, es un símbolo de resiliencia y unidad en la comunidad. Esta historia comienza con la iniciativa del padre Xavier Enrique Guerrero, quien transformó la tragedia en una oportunidad para construir un hogar para muchas familias. Originalmente conocida como Colonia Hilda, este lugar ha evolucionado y forjado su propia identidad a lo largo de los años, dejando una huella imborrable no solo en su comunidad, sino también en el ámbito deportivo.
Uno de los eventos más emblemáticos que ha surgido de esta vibrante colonia es el clásico encuentro de fútbol entre solteros y casados, que en 2026 celebrará su edición número 51. Este partido no es simplemente un enfrentamiento deportivo, sino un verdadero referente para otras colonias y municipios, un símbolo de unidad y camaradería que ha trascendido generaciones. Cada año, se reúne amigos, familiares y vecinos, creando la atmósfera perfecta para celebrar la amistad y el espíritu comunitario.
La historia de este clásico se remonta al 31 de diciembre de 1975. En medio de las festividades del Año Nuevo, Alberto Allen, cariñosamente apodado "el pata", junto a sus amigos, compartía anécdotas deportivas cuando, a las tres de la mañana, Herminio Altamirano lanzó la provocadora propuesta: ¡un partido de solteros contra casados al mediodía del día siguiente en el campo Guadiana! Con el ambiente festivo aún en el aire, "el pata" aceptó el reto e invitó a sus amigos a participar. Sorprendentemente, muchos llegaron al llamado, todavía con resaca de la celebración nocturna. Este primer encuentro fue más un espectáculo que un deporte; los jugadores, apenas recuperándose de las fiestas, ofrecieron risas y diversión a todos los presentes.
Con el paso del tiempo, el clásico ha evolucionado y se ha consolidado como un evento familiar donde la convivencia y la alegría son fundamentales. En sus primeros años, la consigna era clara: asistir briago o crudo, ya que la sobriedad estaba totalmente fuera de lugar. Esta particularidad ha contribuido a crear una atmósfera de celebración despreocupada que caracteriza cada edición del evento.
Este icónico clásico se distingue por la participación activa de las familias de la colonia. Las gradas del campo Guadiana se llenan cada año, generando un ambiente festivo donde los familiares animan apasionadamente a sus equipos favoritos. Con cada nueva edición surgen anécdotas que enriquecen la historia del evento. Un ejemplo memorable fue cuando don Delfino Medina y doña Sofía Mejía organizaron una misa previa al juego, acompañados por el padre Joel Colunga para bendecir el partido, otorgándole una profundidad especial a la ocasión.
Las historias de este clásico no dejan de asombrar. Recordamos la vez que Áureo del Ángel irrumpió en el campo montado en su moto, reticente a salir hasta que finalmente se animó a jugar. También es imposible olvidar el peculiar episodio de 2002, cuando el clásico coincidió con la boda de Carlos del Ángel, y el conmovedor momento de 2021 cuando el hijo de Marcial Blanco anunció su compromiso en pleno terreno de juego, llenando el evento de emoción y alegría.
A lo largo de estas cinco décadas, muchos de los personajes fundadores de esta tradición han dejado su legado. Nombres como: Alberto Allen, Herminio Altamirano, Manuel Medina, Juan Guardiola, Silvestre Maldonado, Carlos Rodríguez “papá” José Antonio Bautista, Áureo del Ángel, José Antonio Arias, Federico Arias, Luciano Mejía, Tereso Enríquez, Camerino del Ángel, José Antonio García, Luis Flores, Rafael Arias (qepd), Efrén Arias, Rogelio Altamirano, Joaquín Altamirano, Inocente Villasana, Pablo Silva, Guillermo Martínez, Luis Rosas. Rogelio Colunga, Álvaro Medina son recordados con cariño, al igual que Marcial Blanco, quien arbitró durante muchos años.
Este primero de enero, la colonia Francisco I Madero se prepara con entusiasmo para celebrar la edición 51 de este clásico, que ha superado la mera esencia de un partido de fútbol. Se ha convertido en un verdadero homenaje a la comunidad, a la amistad y a la memoria colectiva de todos sus habitantes.
Fuente: Alberto Allen y Profr. Crescencio Martínez Candelario. Cronista Municipal.

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